El desabasto de agua potable es producto de años de abandono; nadie quiso invertir en la rehabilitación de los acueductos

Por: Celso Castro Castro

Ante el cúmulo de protestas que han surgido por el desabasto de agua potable en el puerto de Acapulco, la presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, pidió la comprensión de la ciudadanía y recordó que el desabasto del recurso hídrico se debe a años de abandono: “Nadie quiso enterrar dinero y rehabilitar los acueductos”.

Entrevistada al término del corte de listón de la inauguración de la calle Copacabana del poblado de La Poza, realizada junto a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, López Rodríguez abordó el tema de la falta del vital líquido en la ciudad, debido a los trabajos de rehabilitación gradual de los acueductos Papagayo I y II, que concluirán el 20 de octubre. Dijo que es prioritario atender las fugas.

“Estamos hablando de 56 kilómetros que comprenden ambos acueductos, que tienen 50 años de antigüedad y cuyas juntas están ya desgastadas, lo que provoca grandes fugas. Tenemos 20 rupturas que generan el desperdicio del recurso y que impiden que llegue a los 180 tanques para abastecer a la población”.

“Apelo a su comprensión, ciudadano, porque habría que decirlo con nombres: abandonaron Acapulco por muchísimos años. Este es un problema estructural que no nace con Abelina. Es un problema que nadie quiso enterrar dinero. De tal manera que en estos momentos se está haciendo una inversión de 136 millones de pesos y, si acaso, vamos a avanzar 6 kilómetros”, indicó.

La primera autoridad del municipio aseguró que, de no comenzar a hacer frente a la rehabilitación, llegará el momento en que ya no llegará el agua a la planta potabilizadora, debido al exceso de fugas. Por eso se están haciendo excavaciones de cinco a siete metros para poder instalar las juntas y las bombas de aire.

López Rodríguez explicó la programación de labores de libranza para la rehabilitación de los acueductos Papagayo I y II, y cómo se elaboró una ruta crítica. Esto ha ocasionado el desabasto, porque la Comisión Federal de Electricidad les corta la energía eléctrica, aunque esto se hace para mejorar el servicio de agua.

Ante la pregunta de si se considera hacer una excepción en el cobro del recibo en las colonias que no reciben el vital líquido, señaló que se valorará, aunque argumentó que el cobro por consumo del recurso hídrico es muy bajo si se compara con los 28 millones de pesos que tiene que pagar mensualmente la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) a la CFE.

“No hay pretextos: o lo pagas o lo pagas, o te quitan la luz. Por eso es urgente que se realicen estas rehabilitaciones y que tomemos conciencia sobre la cultura del pago. Dejemos de ser el que roba la luz, el que no paga el predial o el agua, porque entonces, ¿cómo pagamos los servicios?”, finalizó.

Deja un comentario